CUIDADO DEPORTIVO
Hacer deporte es muy divertido pero hacerse daño no lo es.
Sigue estos pasos para evitar posibles lesiones deportivas y poder seguir haciendo deporte:
- Lleva equipo protector, como casco, guantes, rodilleras ysimilares.
- Calienta antes de hacer deporte.
- Conoce y respeta las reglas del juego.
- Ten en cuenta a los demás.
- Deja de hacer deporte cuando te lesiones.
Lleva equipo protector
Por equipo protector, entendemos cualquier cosa que lleves que te ayude a evitar hacerte daño. El equipo concreto que deberías llevar dependerá del tipo de deporte que practiques. El casco es el elemento protector que más se utiliza. Te protege la cabeza, una parte muy importante del cuerpo, cuando juegas a rugby, jockey o béisbol o cuando montas en bici, patinas o vas en monopatín, ¡por mencionar unos pocos deportes!
Calienta antes de hacer deporte
No es una buena idea lanzarse al campo de juego y empezar a jugar sin más. Ni siquiera deberías empezar a hacer estiramientos sin haber calentado antes. O sea que haz un poco de footing para aflojar los músculos y prepararte para hacer deporte.
Deja de hacer deporte cuando te lesiones
Esta regla es realmente importante. Si te encanta hacer deporte, puede parecerte tentador seguir jugando después de lesionarte. Pero hacer deporte inmediatamente después de lesionarte –o antes de haberte recuperado completamente de una lesión anterior– es una mala idea. Podría agravarte la lesión, lo que te obligaría a quedarte sin hacer deporte durante mucho tiempo. Si te lesionas haciendo deporte, informa a tus padres y a tu entrenador. Si es necesario, ve al médico y sigue sus indicaciones sobre cuándo y cómo podrás volver a hacer deporte.
Ahora ya sabes lo que tienen que saber los niños para no lesionarse cuando hacen deporte. Con un poco de suerte, si sigues las reglas 1, 2, 3 y 4, no necesitarás seguir la quinta. ¡O, por lo menos, no muy a menudo!
Las lesiones deportivas más comunes son:
- Esguinces o torceduras de ligamentos y desgarros de músculos y tendones.
- Lesiones en la rodilla.
- Hinchazón muscular.
- Lesiones en el tendón de Aquiles.
- Dolor a lo largo del hueso de la canilla (tibia)
- Fracturas.
- Dislocaciones.